No te amé delirando con mi edad, sino que te amé con más edad de la que tengo. No te amé a lo disimulado o carente de paz, sino a lo grande como suelen ser los sueños. No soy poeta, ni se dé eso ni de rimas,  soy un chirrido, alguien que murmura despacito. Visto con ropa exclusiva, a vece…